las mejores tapas de estilo y el glamour como plato principal, ¡atendido por su dueña!


BEST STYLE APPETIZERS AND GLAMOUR AS A MAIN COURSE, ATTENDED BY THE OWNER!

6 de marzo de 2012

AnaBo's New York Fashion Weekend!

Wow! Es increíble que esta haya sido mi cuarta visita a la Gran Manzana y gracias a la marca española Custo Barcelona, con quien ya tengo más de dos años trabajando como Jefe de Prensa para Venezuela. Como la primera vez que asistí en septiembre de 2009 y las dos siguientes en febrero, este último viaje está lleno de anécdotas que, por supuesto, compartiré con ustedes, mis Clientes VIP.

Sábado 11 de febrero

Desde tempranito, ya estaba recibiendo en Maiquetía al fabuloso equipo de prensa que nos acompañó en esta oportunidad, conformado por Mario Aranaga de la revista Estampas y el equipo de E! VIP Caracas, con la increíblemente simpática Caterina Valentino. Con hora y media de retraso, aterrizamos en el JFK, en mi caso, muy emocionada porque iba a aprovechar la ocasión para reencontrarme con mi hermana, que lleva viviendo desde diciembre en Canadá.

Todo iba de acuerdo al plan: nerviosa, pero con éxito, pasé la temida aduana de los United States of America y, al salir a recoger las maletas, vi al equipo completo de VIP Caracas pero... "¿Dónde está Mario?", les pregunté temiendo lo peor. Le dimos unos minutos rogando a Dios que estuviera en el baño o que haya salido corriendo a la cena que nos había comentado que tenía. Solo había una manera de comprobarlo y era revisando si su maleta estaba entre las que no habían recogido. Al revisar y ver su nombre en una de ellas, comprendimos que había sido retenido en aduana.

Inmediatamente le pregunté a un guardia qué se debía hacer en ese caso y me dijo que, generalmente, las personas pueden pasar unas dos horas retenidas. Esta vez, suplicando a Dios que lo soltaran lo más pronto posible, decidimos irnos al hotel a sabiendas que Mario tenía la dirección. A los pocos minutos de llegar al lobby del W de la Lexington, entró un atacado Mario -con los pelos grises más de punta que lo normal- contando que lo habían retenido junto a un grupo de árabes y, sin ninguna explicación, lo soltaron.

Ya pasado el susto, el próximo paso era hacer prueba de vestuario con Caterina Valentino en la tienda de Custo Barcelona en Soho, pero con todos estos retrasos, la boutique ya había cerrado, así que decidimos cenar en Café Metro, parada obligada de mis viajes con Custo. Pastas y ensaladas al instante, con todos los ingredientes que te puedas imaginar, son la especialidad de este restaurante ubicado en la 466 Lexington, tres cuadras al sur del W.

Domingo 12 de febrero


Llegó el Big Day de nuestro viaje de prensa y aprovechar cada minuto del día era la premisa. El desfile de Custo Barcelona estaba pautado para las 3pm en el Lincoln Center y desde las 10am ya nos encontrábamos en el fitting room, lugar donde el propio Custo Dalmau, diseñador de la marca, prepara y viste a las modelos. Luego de la rueda de prensa y mientras Custo atendía a medios españoles e internacionales, la valiente Caterina aprovechó para hacer unas tomas fuera del lugar ataviada únicamente con un vestido, una chaqueta y ¡sandalias! Esto es lo que yo llamo Glamour bajo cero.

Fue a las 12pm cuando Custo le concedió la entrevista a Caterina, pero fue perfecto, porque justo a esa hora abría la tienda para hacer la prueba de vestuario que nos había quedado pendiente. Este espacio no lo conocía y me pareció espectacular, decorado con la recién estrenada colección Colorhunter Spring-Summer 2012. Por supuesto que aproveché la oportunidad para también escoger un outfit que lucir en el desfile de Custo, pero el tiempo era corto y era difícil decidirse entre las alucinantes prendas de esta nueva propuesta, hasta que la vi...

Una espectacular chaqueta de cuero coral con costuras moradas robó de inmediato mi corazón. A partir de ella, me probé como 10 vestidos, pero al final me decidí por una original camiseta con tachuelas doradas, que hacían juego con mis adoradas botas Cerere (que ya muchos de ustedes conocen) y elegí un hermoso bolso como complemento, que lamentablemente era lo único que no me podía traer para Caracas City.

Ya eran la una pasadas y solo teníamos tiempo para correr al hotel, maquillarnos y volar al Lincoln Center para cubrir el backstage. Allí me encontré con mi querido colega Gianfranco Berardinelli, con quien también he compartido mis primeras tres veces en NY. También estaba la fabulosa Gaby Hernández del blog Mariposa Chic, junto a su simpática corresponsal Zoraya Glasser, y me encantó conocer a la guapa Susana Colina, diseñadora de modas y esposa del famoso DJ Patafunk.




El desfile, como siempre, una nota, más aún si tuviste la exclusividad de ver algunas de las prendas antes de ser presentadas oficialmente en el New York Fashion Week. De ahí volvimos al backstage y ligar que nos pudiéramos colar en el de DVF, que se presentaba a las 4pm. Milagrosamente entramos al área de peinado y maquillaje, pero cuando intentamos ingresar hacia el centro -donde seguramente se encontraba la diosa Diane-, nos pidieron identificación, media vuelta y chao.

Aprovechamos para ir al área de exposición, con stands de Pepsi, Maybelline, Mercedes Benz, entre otros, donde siempre te regalan cositas, pero estuvimos poco tiempo porque ya el hambre pegaba y decidimos buscar un buen sitio para comer en los alrededores. Al final dimos con un sitio que se llamaba Europe, pero la especialidad era comida mexicana, jajaja. Qué más daba, el frío era terrible, al igual que las ganas de comer cualquier cosa. Nos sentamos justo en la ventana que daba a la calle y fue maravilloso presenciar una repentina nevada, como en las películas.

Allí pasamos un buen rato hasta que dejó de nevar y sinceramente no sabíamos a dónde ir. Nos dejamos llevar por la corriente y caminando por la West 62 Street, una cegadora luz rosa que salía de un local nos llamó poderosamente la atención. Como niñas nos pegamos a la vitrina para ver de qué se trataba, hasta que descubrí unas inmensas letras que decían... ¡Barbie! Era un evento de la famosa muñeca y la alegría se multiplicó en corazones rosa danzando sobre mi cabeza cuando el guardia nos indicó que podíamos entrar.

Definitivamente, uno descubre que nunca deja de ser niño ante este tipo de atracciones, en la que Mattel invirtió unos cuantos verdes para ofrecerte la oportunidad de "probarte" todos los vestidos de la popular rubia de plástico. Bajo el nombre de Barbie's Dream Closet, habían unas tres habitaciones que simulaban ser el armario de Barbie, donde te reflejabas en una pantalla LED y, con el poder de la kinésica, le dabas click a un botón virtual para pasar los distintos outfits sobre ti y elegir el que mejor se ajuste a tu figura. Al final te obsequian la fotografía impresa y este fue el resultado.


Luego caminamos hasta Times Square, no sin antes hacer varias paradas en Starbucks para descansar y refugiarnos del frío con un delicioso café y, cerca de la media noche, decidimos volver al hotel a descansar. Cuando llegamos al lobby, me llama la atención una paca de sobres en el stand vacío de Custo Barcelona: eran entradas para el desfile de Carolina Herrera -pautado para las 10am del día siguiente- que sus afortunados dueños no habían reclamado. Pudimos haberlas agarrado en el momento, pero no era correcto, así que le dije a mi hermana que mejor esperáramos al día siguiente para ver si todavía estaban...

Descubre si pude entrar o no al desfile de CH haciendo click en "Probar más"
Lunes 13 de febrero
Este era el día que estaba esperando desde hace mucho tiempo; mi día libre para recorrer Central Park y parte del codiciado East Uptown junto con mi hermana; un día de relax, sin prisa, sin presiones... Hasta que descubrimos que la paca de entradas de Carolina Herrera seguía sobre el escritorio de Custo Barcelona. Pero esta vez tenían un guardián, al que amablemente me acerqué y pregunté si las pensaban reclamar. "Pásate en media hora y hablamos...". Faltaba una hora para el desfile.

Desayunamos y a la media hora volvimos, más que todo por mi hermana que tenía mucha ilusión de ir un a un desfile de la famosa diseñadora venezolana y lucir su elegante vestido rojo de Patricia Fumo... ¡La paca aún seguía sobre el escritorio! "¿Cuántas necesitan?". No terminó de darnos los sobres cuando ya estábamos corriendo a la habitación para cambiarnos. Yo en verdad no me esmeré mucho en mi look, lo que me importaba era ver el show y ya, así que mientras mi hermana se arreglaba, abrí los sobres y guardé las invitaciones que únicamente tenían los datos del desfile y el número de asiento.

A diez minutos para las 10am, salimos corriendo a la calle y ¡taxiiiiiiii! Típico lunes en una ciudad ocupada como New York, el tráfico no era normal, pero yo creo que el taxista hablaba español, porque comprendió que estábamos "in a hurry" y tomó todos los atajos habidos y por haber. Al final nos tuvo que dejar a una cuadra del Lincoln Center y tacones pa' que te tengo. Eran como las 10:15 de la mañana y yo juraba que ya no nos iban a dejar entrar. Jadeando llegamos al punto de control, donde entregamos nuestras invitaciones a una sonriente chica de protocolo. Todo parecía perfecto, hasta que nos preguntó nuestros nombres para chequearlos en el sistema...

Entré en pánico. Se supone que debíamos dar los nombres de quienes pertenecían esas invitaciones. "¿Your names?", repitió la promotora y yo lo único que hacía era mirar a mi hermana, mientras trataba de recordar los nombres que estaban impresos en los sobres que había dejado en la habitación, ¡¿recuerdan?! Mi hermana me quería matar y la cara de la protocolo era digna de un meme. Nos creyó idiotas y nos dejó a cargo de otra chica que estaba frente a la computadora, a quien tratamos de explicar que los dueños nos obsequiaron sus entradas. Estaba tan ajetreada que simplemente nos hizo un gesto con la mano de que entráramos... Yesssss!


En menos de dos minutos, ya nos encontrábamos en una atestada The Theatre, la sala asignada para el show de CH y, lo mejor, es que no había comenzado. Les mostramos nuestras invitaciones a una chica de protocolo y nos guió hasta donde supuestamente estaban nuestros puestos: estaban ocupados por los verdaderos invitados de "nuestras" entradas y allí caí en cuenta que las firmas también mandan una invtación digital que simplemente imprimes y muestras en la entrada. Todo este nuevo protocolo lo ignoraba gracias a que siempre entraba por el backstage para los desfiles de Custo!


En fin, gracias a Dios que había la opción de presenciar el desfile de pie al final de las gradas. Cuando ya faltaba poco para comenzar, me percaté que un protocolo estaba escogiendo a gente parada para ocupar las sillas que quedaron vacías. Rápidamente tomé a mi hermana, nos pusimos de primerita y en un abrir y cerrar de ojos estábamos cómodamente sentadas cerquita de la salida de modelos...


Ya para culminar esta crónica, me pregunto cuándo volveré a la Gran Manzana. Lo que sí es seguro es que la próxima vez será completamente de placer -si es posible, quedarme hasta un mes en otoño-, porque mi plazo con Custo Barcelona está a punto de finalizar... Para dedicarme completamente al nuevo proyecto de AnaBo Café, ¡surprise!

Mira el resto de las fotos en AnaBo Café en Facebook <3

10 comentarios:

  1. ¡Qué lindo post! Quisiera estar en tus pies algún día.

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    1. Awww! Gracias, es solo tener las ganas de hacerlo <3

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  2. excelente post! para la próxima vamos juntos! un abrazo! te queremos!

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    1. Yeah! Y comer hindú después de los desfiles <3

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  3. muy estético el blog.. se ve que le dedicas tiempo.

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  4. Dios Santo cuanta emocion! estoy segura de que con tantas cosas que viste podrias hacer muchos posts mas! Un besote desde Maracaibo..
    @loremb

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  5. Dios Santo cuanta emocion! estoy segura de que con tantas cosas que viste podrias hacer muchos mas posts! un besote desde Maracaibo
    @loremb

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  6. Hola... apenas hoy estoy descubriendo tu blog, gracias al reportaje de estampas.... te felicito por tu frescura...

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  7. Esto sonará lo más tonto del mundo, pero se me aguaron los ojos :$ *.* jajaja Ir a un desfile de CH es uno de mis sueños!!! ¡cuánta admiración te tengo! Que bendición tienes de poder hacer cosas tan ricas y que bendición la nuestra de poder disfrutrar y sentir, a través de lo que escribes, la misma emoción que viviste allá. Lo repito, tu blog cada vez me parece más fabuloso! Saludos!

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    1. ¡Gracias Gleddys! Qué linda, Dios te bendiga también <3

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