Hoy asistí a la 7ma (séptima) edición de "Talento Venezolano", un nombre que de por sí compromete bastante al diseño local. Confieso que es la primera vez que asisto a este mercado de diseño y me sentí atraída por la promoción que se le hizo en las redes sociales. Unos toldos blancos se alzaban sobre la Plaza Alfredo Sadel y cada uno albergaba una marca o diseñador; la verdad se veía muy bonito, hasta que empecé a escudriñar lo que había en su interior...
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| Se ve bonito, ¿pero es original? |
Me hubiese gustado contar cuántos accesorios que copiaban el arte de Romero Britto habían en la feria; cuántas pulseritas envueltas con cintas de colores parecidas a las de Marcel Ortiz; cuánta bisutería con corazones con mensajes grabados a lo Mercedes Salazar; cuántos cintillitos con florecitas; cuántos vestidos hechos en China; cuántos hilos y costuras sueltos... Cuántos venezolanos que se hacen llamar "creativos" cuando lo que hacen es copiar el arte de los demás.
Entiendo que el público venezolano, lamentablemente, poco conoce sobre el verdadero "talento venezolano" de moda, y al asistir a este tipo de eventos, solo buscan algo bonito y barato. Pero tampoco es tonto para no darse cuenta que la misma pulserita de cuero con dijecitos está repetida en la mayoría de los stands. Esto me lleva al que sería mi primer punto si escribiera un manual sobre cómo realizar con éxito un mercado de diseño:
Procura realizar una selección variada y escoger el mejor producto de cada estilo.
Y en cuanto a los diseñadores y artesanos, comprendo que la situación económica es crítica, pero copiar para vender más rápido no solo es una falta de respeto para el diseñador original, sino también para ti mismo, porque estás demostrando que no tienes la capacidad para crear un producto nuevo y creativo. Pero, ¿realmente no eres capaz? Yo creo que sí lo eres, porque al menos la copia te queda bonita. Tómalo como un reto (y reflexión) personal, porque si de algo estoy segura, es que todos los venezolanos tenemos talento.
Lo bueno
No todo es malo en este tipo de bazares y agradezco haber descubierto a una fabulosa marca: Dos Mulatas. Creada por Aixa y Nahory Pedroza, materiales de bajo impacto ambiental como el algodón, la madera y el bambú son confeccionados armoniosamente en collares, zarcillos, pulseras y bolsos de inspiración indígena. ¡Hasta tienen tienda virtual! Visiten su página sin desperdicio: www.dosmulatas.com.
Lo malo
Lamento la gente desubicada y ególatra que por solo lograr que Carolina Herrera use sus creaciones, ya se creen dioses. La foto con la famosa diseñadora usando una de sus pulseras hizo que me concentrara en el stand de Septimo. Supuse que se trataba de una marca relevante y quise tomarle fotos a los collares con toda la buena intención de reseñarlo en mi blog, pero la antipatía de la diseñadora o encargada se mereció un bonito puesto en esta amarga categoría (además, si vistes a CH, ¿qué demonios haces en un mercado de diseño?).
Nota: así como mi entrada sobre el Fashion Week Love, mi intención es la mejora y la excelencia en este tipo de eventos, porque si hay algo que no dejaré que manchen es el nombre de la moda venezolana.

































